Se trata, en suma, de volver al origen de nuestra Asociación, de volver a situar a la ACdP en el verdadero centro de nuestros desvelos y de nuestro trabajo. En redescubrir y vivificar el carisma y la vocación de los propagandistas y la tarea de nuestra Asociación. En recordar que estas elecciones son para elegir al Presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, sin que éste conlleve función ejecutiva alguna. El centro de la actividad del Presidente, el objetivo de su labor constante y prudente, debe ser la Asociación y los propagandistas. tal fue siempre la teoría y la práctica de nuestros fundadores, quienes tenían muy clara la supremacía de la Asociación sobre sus Obras por ser la madre de todas ellas. Debemos volcarnos como nunca en la vida asociativa y en la misión original de la ACdP, pues sólo de la fuerza interior puede salir la energía necesaria para la actuación exterior.
Por último, quiero resaltar muy fervientemente que estas elecciones no deben afectar a la unidad y a la concordia de la Asociación Católica de Propagandistas. La libertad de presentarse a unas elecciones nunca puede ser causa de conflicto. Desde el día siguiente a las elecciones, y pase lo que pase, la tarea de todos será la de estar en nuestra Asociación y con la voluntad firme de trabajar lealmente con el Presidente, sea el que sea.
Te pido muy encarecidamente que obres en conciencia y que reces por mi y por nuestra Asociación para que sepamos interpretar lo que Dios quiere de nosotros.
Recibe un fuerte abrazo y que Dios te bendiga,
Carlos Romero Caramelo
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