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domingo, 9 de enero de 2011

Llamada a la unidad y a la concordia

Se trata, en suma, de volver al origen de nuestra Asociación, de volver a situar a la ACdP en el verdadero centro de nuestros desvelos y de nuestro trabajo. En redescubrir y vivificar el carisma y la vocación de los propagandistas y la tarea de nuestra Asociación. En recordar que estas elecciones son para elegir al Presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, sin que éste conlleve función ejecutiva alguna. El centro de la actividad del Presidente, el objetivo de su labor constante y prudente, debe ser la Asociación y los propagandistas. tal fue siempre la teoría y la práctica de nuestros fundadores, quienes tenían muy clara la supremacía de la Asociación sobre sus Obras por ser la madre de todas ellas. Debemos volcarnos como nunca en la vida asociativa y en la misión original de la ACdP, pues sólo de la fuerza interior puede salir la energía necesaria para la actuación exterior.

Por último, quiero resaltar muy fervientemente que estas elecciones no deben afectar a la unidad y a la concordia de la Asociación Católica de Propagandistas. La libertad de presentarse a unas elecciones nunca puede ser causa de conflicto. Desde el día siguiente a las elecciones, y pase lo que pase, la tarea de todos será la de estar en nuestra Asociación y con la voluntad firme de trabajar lealmente con el Presidente, sea el que sea.

Te pido muy encarecidamente que obres en conciencia y que reces por mi y por nuestra Asociación para que sepamos interpretar lo que Dios quiere de nosotros.

Recibe un fuerte abrazo y que Dios te bendiga,

Carlos Romero Caramelo

El Proyecto V: Nuestra presencia en la vida pública

Debemos enmarcar nuestras actividades dentro de la Nueva Evangelización que ha de llevarse a cabo precisamente "en sociedades y culturas que desde hace siglos estaban impregnadas del Evangelio" y en las que se ha producido un notable alejamiento de la fe, como es el caso de España. Para ello, la Asociación debe hacerse presente en los foros e, incluso, tomar ella misma la iniciativa de crearlos, en los que se produzca el diálogo entre la conciencia cristiana y conciencia o mentalidad secularista para dar allí razones de nuestra fe. También hemos de procurar ofrecer a los propagandistas la formación necesaria para que puedan hacerse presentes individualmente en dichos foros.

Llevar a cabo cuantas iniciativas apostólicas sean necesarias dentro del marco de las orientaciones pastorales que emanen de la jerarquía eclesiástica. entre las actividades organizadas por la ACdP directamente o, a través de sus Obras, ocupa un lugar destacado el Congreso Católicos y Vida Pública que considero imprescindible mantener y hacer cada vez más fructífero, así como las Jornadas Católicos y Vida Pública que se extienden cada vez más a más lugares en toda España y los Congresos Profesionales.

El Proyecto IV: Actitud con relación a las Obras

Nunca asumiré un modelo de gestión de las Obras con una Presidencia Ejecutiva. Designaré para estas funciones, de acuerdo con el Patronato de la Fundación, a un Director General cuya actuación pueda ser debidamente fiscalizada por aquél. Dicho Director será el responsable ejecutivo de la gestión de las Obras y, éstas, dentro de su propia autonomía y profesionalidad, tendrán como máxima aspiración la excelencia educativa bajo la inspiración de principios católicos para, después, transmitir nuestra identidad y nuestro carisma de forma natural.

La ACdP ha de hacer frente a los nuevos retos del espacio público con energías renovadas y soluciones acordes. Las Obras educativas son muy importantes, y así deben seguir siendo, pero tenemos que abordar nuevos proyectos en otros ámbitos. Tal y como se dice en las resoluciones de la Asamblea General Extraordinaria (AGE) de 1994: "las actividades asociativas no deben ni pueden reducirse a las docentes, dado que su ámbito es mucho más amplio. Por todo ello, es necesario potenciar su presencia en los medios de comunicación, en la acción social, etc., de acuerdo con el carisma fundacional".

Procuraré que en los Centros en donde tenemos Obras se rodee de una mayor rigurosiddad el proceso de ingreso en la Asociación. Ser propagandista no puede ser una vía para obtener cargos en las Obras: "los miembros de la Asociación, como tales, no deben perseguir el poder por el poder, ni dentro ni fuera de la Asociación, ni el lucro personal, sino seguir ante todo el cumplimiento de su llamada o vocación." (AGE).

Me comprometo a que en las Asambleas generales, regionales y locales se ofrezca la debida información sobre la marcha de nuestras Obras y procuraré que en los Patronatos de las Obras estén presentes, al menos una vez al año, los Secretarios de Centros en donde estén ubicadas las Obras.

El Proyecto I: Mayor entrega y dedicación a la Asociación

Dedicaré a la ACdP mi atención de forma priporitaria. Es mi compromiso potenciar la vida asociativa y complir y hacer cumplir los fines de nuestros fundadores. Visitar con frecuencia y revitalizar los Centros existentes, verdaderos pilares de la ACdP. Dialogar con todos los propagandistas y conocer y atender sus propuestas. Dotar de mayor fuidez y cercanía a las relaciones entre los órganos centrales y las Secretarías de Centro, cuya tradicional autonomía debe recuperarse.

Me comprometo a desarrollar las tareas propias de la Presidencia de la ACdP desde el despacho que a tal efecto tiene el Presidente en la calle Isaac Peral, y no  desde el despacho situado en las oficinas que la Fundación tiene a las afueras de Madrid y hacerlo con total dedicación y entrega, y sobre todo, con la necesaria austeridad, más importante aún si cabe, en estos tiempos de crisis.

Me comprometo a que los cargos de gobierno de la ACdP no se acumulen en las personas que trabajan para sus Obras, si bien, el ajuste necesario se irá haciendo progresivamente. Para ello, propondré al Consejo Nacional que elabore un sistema de incompatibilidades para presentarlo posteriormente a la Asamblea General a fin de obtener su aprobación. Cualquier excepción a este sistema de incompatibilidades ha de estar debidamente motivada.

Motivos de mi candidatura

Si tuviera que resumirte en una frase el proyecto que te presento sería más ACdP y más San Pablo. Porque ciertamente ambicionamos esto, nuestro objetivo es una mayor armonía asociativa y una mejor espiritualidad con que vivir y pregonar la fe.

Hace ya unos meses que un grupo de propagandistas empezamos a observar con cierta desazón que la ACdP había pasado a un segundo plano, en favor de las Obras. Nuestro Presidente, al haber decidido asumir la presidencia ejecutiva de la Fundación, estaba más ocupado y preocupado por ésta que por nuestra Asociación.

Ante estos hechos y tras comprobar la ausencia de señales que evidenciaran una mayor dedicación a los propagandistas y a sus Centros, comenzamos a barajar la posibilidad de presentar un candidato a la Presidencia en las próximas elecciones del 7 de diciembre.

Aceptar por mi parte ser ese candidato no ha sido una decisión fácil. El afecto y la confianza que muchos propagandistas me han manifestado en estos últimos tiempos, el estado de necesidad en que se encuentra la ACdP, una extensa y sosegada meditación, así como la oración, han contribuido a que, venciendo mis reservas iniciales y mi carencia absoluta de protagonismo, me decidiera a dar un paso tan importante para mi, mi familia y, por supuesto, para la vida de la Asociación.